En el contexto de la próxima Cumbre Iberoamericana de Madrid, la Academia Iberoamericana de Gastronomía, en colaboración con la Secretaría Pro Tempore, celebró un conversatorio orientado a reflexionar sobre la evolución de la gastronomía en los países iberoamericanos y su papel en la sociedad contemporánea.
La jornada reunió a distintos expertos para abordar la gastronomía iberoamericana del siglo XXI desde cinco dimensiones esenciales: salud, sociabilidad, solidaridad, sostenibilidad y satisfacción, subrayando su capacidad para generar bienestar, identidad y desarrollo en toda la región.
Bajo el título “La nueva gastronomía iberoamericana del siglo XXI en el camino a la Cumbre de Madrid”, diferentes expertos han participado en el encuentro para hablar de cinco aspectos fundamentales: la salud, la sociabilidad, la solidaridad, la sostenibilidad y la satisfacción.
El evento ha tenido lugar en la Sala Cervantes de Casa de América, una institución referente en las relaciones entre España, América Latina y el Caribe. Su director, León de la Torre, ha sido el encargado de inaugurar el evento con unas palabras de bienvenida.
También ha acudido para presidir el acto el Secretario Adjunto Iberoamericano, Frederico Ludovice, quien ha resaltado que la gastronomía iberoamericana es actualmente la más importante del mundo. “Es una mezcla de culturas, que ha permitido fusionar materias primas de distintos continentes. La gastronomía del siglo XXI es fundamental para formar una Iberoamérica más próspera, no solo a nivel económico, sino también cultural
Coloquio en torno a las “cinco eses” de la nueva gastronomía iberoamericana
Tras el saludo inicial, el presidente de la Academia Iberoamericana de Gastronomía, Rafael Ansón, ha moderado una mesa redonda compuesta por cinco expertos, que han debatido sobre el papel actual de la gastronomía iberoamericana desde cinco grandes perspectivas, en las que el sector tiene un rol decisivo. “Este conversatorio trata de visualizar que la nueva gastronomía iberoamericana del siglo XXI no se limita a la satisfacción, sino que debe ser también saludable y sociable, por un lado, y solidaria y sostenible por otro”, ha resaltado Ansón.
José Manuel Ávila, director general de la Fundación Española de la Nutrición, ha abordado la importancia de la alimentación en la salud, poniendo de relieve la necesidad de educar y de concienciar a la población desde todos los niveles educativos. La gran diversidad de alimentos y un recetario único, han hecho que Iberoamérica cuente con algunas de las dietas más saludables del mundo. Entre ellas, la dieta mediterránea, que destaca por su enfoque científico en la definición de sus bondades. También es importante la forma de comer, las tradiciones y celebraciones y el comer en compañía.
En referencia al aspecto social de la gastronomía, Cléo Costa, periodista brasileña y consultora especializada en turismo y gastronomía, ha explicado cómo la mesa funciona como un espacio de convivencia, donde se crean vínculos y se intercambian ideas, emociones y afecto. “En muchas culturas mediterráneas, el ‘tomar algo antes o después de comer’ tiene un valor casi ceremonial: es una excusa para reunirse, socializar y fortalecer relaciones. En Iberoamérica compartir mesa es algo mágico, algo muy importante”.
La propietaria y chef del Qüenco de Pepa, Pepa Muñoz, quien también está al frente de la ONG World Central Kitchen en España, ha aportado su visión de la gastronomía solidaria. “La alimentación es lo más importante para el ser humano. En World Central Kitchen, es importante que cada plato sea equilibrado y hecho con productos de calidad. Nuestra prioridad es, allá donde vayamos, trabajar con productos locales. Cocinamos su cocina, nos importa mucho su cultura gastronómica y para nosotros lo más importante es trasmitir esperanza a través de un plato y dignificar a las personas”.
En relación a la sostenibilidad, la venezolana Andrea García, directora de Marketing y Ventas en Infinito Delicias, ha compartido su experiencia en el impulso de proyectos gastronómicos sostenibles. “Nuestro gran reto es entender que la gastronomía no va de la cocina al plato: para que sea sostenible, se tiene que prestar atención a todos los sectores de la cadena de valor, desde la producción, la transformación y la logística hasta la cocina y el comensal”. También recalcó la importancia de formar y educar en alimentación y sostenibilidad.












