

Celebramos a mamá, origen de los sabores que definen nuestra cocina Dominicana

Las costumbres del Día de las Madres en República Dominicana comienzan desde temprano. Es muy común que los hijos sorprendan a sus madres con desayunos especiales preparados en casa. Platos tradicionales, café recién hecho y pequeños detalles marcan el inicio del día.
Otra tradición muy arraigada son las serenatas. Grupos musicales o familiares cantan canciones dedicadas a las madres, creando un ambiente emotivo y festivo. También es habitual la entrega de regalos como flores, ropa, perfumes o electrodomésticos, dependiendo de las posibilidades de cada familia.
Durante el día, las reuniones familiares son protagonistas. Muchas familias organizan almuerzos en casa, mientras otras salen a restaurantes. Es un momento donde se reúnen varias generaciones: hijos, nietos, abuelos y demás parientes, fortaleciendo los lazos familiares.
Además, en escuelas y comunidades se realizan actos, presentaciones y homenajes días antes, donde los niños expresan su amor a través de cartas, bailes y manualidades.
La celebración del Día de las Madres en la República Dominicana tiene sus raíces en influencias internacionales, especialmente de Estados Unidos, donde la festividad fue oficializada en el siglo XX. Sin embargo, en el país adquirió un carácter propio gracias a figuras como Trina de Moya, esposa del expresidente Horacio Vásquez.
Trina de Moya impulsó la celebración formal del Día de las Madres en el país en la década de 1920, promoviendo actividades y eventos para honrar a las madres dominicanas. Desde entonces, la tradición se consolidó hasta convertirse en una de las fechas más importantes del calendario nacional.
A lo largo de los años, esta celebración ha evolucionado, pero siempre ha mantenido su esencia: reconocer el sacrificio, amor y dedicación de las madres dentro de la familia dominicana.
El Sancocho, considerado el plato estrella en reuniones familiares importantes. Es un guiso abundante que reúne diferentes carnes y víveres, simbolizando unión y celebración. El Arroz con habichuelas acompañado de Pollo guisado, una combinación tradicional presente en casi todos los hogares. El Pastelón, elaborado con plátano maduro y carne, muy popular en ocasiones especiales. El Cerdo asado, especialmente en celebraciones grandes o al aire libre. El Ensalada rusa, un acompañante fresco que no puede faltar en la mesa. Postres como el Dulce de leche cortada y el Flan, junto a café dominicano, completan la experiencia. Estos platos no solo alimentan, sino que también representan tradición, herencia cultural y el amor que caracteriza a las madres dominicanas.


En República Dominicana, el Día de las Madres es una de las fechas con mayor movimiento comercial del año, comparable incluso con Navidad.
Muchas familias acostumbran reunirse el sábado en la noche o extender la celebración durante todo el fin de semana.
Aunque es un día para homenajear a las madres, muchas veces son ellas mismas quienes terminan organizando o cocinando, lo que ha generado en los últimos años una mayor conciencia sobre la importancia de darles descanso en su día.
El “sabor de mamá” es considerado único e irrepetible. Muchas personas afirman que ningún restaurante puede igualar la comida hecha por su madre.
Es una fecha donde aumentan significativamente las ventas de flores, especialmente rosas, y también de electrodomésticos y artículos para el hogar.
En algunas familias, se mantiene la tradición de tomar fotos formales o hacer reuniones especiales solo para compartir y recordar momentos.